TIEMPO DE VIAJAR propone en la presente edición una serie de interesantes reportajes. La aventura de perderse en un apasionante SAFARI EN BOTSWANA y una visita a la interesante ciudad alemana de MUNICH.

En el apartado de Destinos Mágicos, proponemos un detallado recorrido a través de la magia y el encanto de CÓRDOBA, reflejo de la época más fastuosa de la historia de Al-Andalus.

En nuestro Magazine dedicamos un reportaje al guepardo, el gran atleta de la sabana africana.

ORBANEJA DEL CASTILLO





Situada en la provincia de Burgos y en los límites con Cantabria, esta localidad se caracteriza por su paisaje kárstico modelado por el agua. La llamada Cueva del Agua ha motivado el interés para diversos estudiosos de la geología y ciencias afines. De ella parte un arroyo que atraviesa la población para después caer en cascada hacia el río Ebro que pasa muy cerca.
Orbaneja del Castillo limita al norte con las poblaciones de Bascones de Zamanzas, al sur con San Felices del Rudrón, al este con Escalada h al oeste con Villaescusa de Ebro y Valderredible.

UNA HISTORIA INTERESANTE
La Cueva del Niésparo, a unos 90 metros sobre el cauce del río Ebro y el arroyo de Horca Menor, estuvo ocupada al menos en dos ocasiones, una en el Epipaleolítico, que ha servido para analizar el tipo de fauna, de industria lítica y otros materiales de las gentes que habitaban por esta zona. Según se cree está relacionada estrechamente con los desarrollos tipológicos y culturales de las vecinas provincias de Álava y Navarra.
El pueblo actual se originó a partir de la Edad Media y a tenor de su topónimo queda claro que en ella había originalmente un castillo.
En esta población vivieron mozárabes venidos de Al-Andalus. Era un pueblo con aljama, de la que queda el recuerdo en los nombres de algunas calles.
Los Templarios levantaron en ella el hospital de San Albín y con posterioridad los Reyes Católicos le dieron el título a la villa.
Ests pueblo estaba incluido dentro de la diócesis de Santander, en el arciprestazgo de Cejancas, junto con Turzo, Bricia, Cilleruelo de Bricia y otros pueblos de este entorno.
En el año 1827, Sebastián Miñano y Bedoya especificó que tenía 38 vecinos y producía trigo, cebada, centeno, legumbres y toda clase de frutas.

ESTRUCTURA AGRARIA
En este pueblo se mantenía un modelo de reparto de las tierras escasas y minúsculas en sus campos del páramo, por encima del cantil que abriga el caserío, repartida en estrechas franjas de cultivo (hasta casi un centenar), para que cada vecino lentejero tuviera un reparto equitativo de la tierra.
Relacionado con esto son las eras del pueblo. Están situadas en la zona llana yendo a la Escampada. Junto a las eras se construyeron algunos chozos de piedra en seco, sin ningún tipo de argamasa, que servían para guardar los aperos para la trilla y el beldado del grano.
Pese a ser el pueblo un conjunto histórico, estas construcciones son poco conocidas pues se debe hacer un recorrido desde el pueblo hasta llegar a ellas.
Vale realmente la pena acercarse hasta este rincón burgalés de Orbaneja del Castillo, dado que la villa está considerada como Conjunto Histórico desde 1993 y la denominada Cueva del Azar, que contiene arte rupestre, es un Bien de Interés Cultural mucho más antiguo todavía, desde 1985

LEOPARDO DE LAS NIEVES



REY DE LAS CUMBRES DEL ASIA CENTRAL

Es un mamífero carnívoro de la familia Felidae, denominado también onza o irbis. Vive en las montañas más remotas del Asia Central y en altitudes que pueden llegar hasta los seis mil metros. Su pelo suele ser gris, suave y excepcionalmente denso, teniendo también una cola de grandes dimensiones que enrolla alrededor de su cuerpo para abrigarse.
Caza con luz diurna y ataca a todo tipo de animales salvajes, así como al ganado. Suelen ser matados por granjeros, aunque también se les da caza para obtener su bella piel.
Se desconoce la cantidad de ejemplares que quedan en estado salvaje, aunque se estima que habrá apenas unos cinco mil en libertad. Está considerado en peligro de extinción.
El periodo de gestación es de aproximadamente un centenar de días, teniendo por norma un par de cachorros, aunque en casos excepcionales puede llegar a tener hasta cinco crías. Se consideran adultos a los dos años.

BIOLOGÍA Y ECOLOGÍA
El irbis o leopardo de las nieves es un depredador muy fuerte, capaz de cazar animales que triplican su tamaño. Tiene uno de los saltos más largos entre los felinos.
Está acostumbrado a caminar por montañas rocosas y aprovecha tal circunstancia para camuflarse y así acechar a sus presas. Posee un instinto territorial muy fuerte, por lo que puede ser muy agresivo. Sus patas acolchadas por piel actúan como zapatos para la nieve, lo que le ayuda a caminar sobre ella con suma facilidad.
Incluye entre sus presas diversas especies tales como conejos, ardillas, cabras salvajes, venados, pájaros como el pinzón, chovas de montaña, tares del Himalaya, musarañas, marmotas, íbices siberianos y marjores. Con las bajas temperaturas la comida tarda en descomponerse, de manera que no es extraño que los leopardos de las nieves coman restos de animales que no han cazado.
Son, como la mayoría de especies de su familia, animales solitarios, salvo en época de reproducción, cuando macho y hembra colaboran para cazar presas mucho más grandes que las habituales.

APARATO FONADOR
El leopardo de las nieves es la única especie de su género que n ruge, sin embargo, su aparato fonador posee casi todas las características que le permiten rugir.
Al igual que las demás especies de Pantherinae, posee el hueso hioides parcialmente osificado y con cierto grado de movilidad, y al igual que las demás especies de su género, los llamados felinos rugidores (león, leopardo, tigre y jaguar), posee un ligamento que le permite alargar la cavidad acústica entre la laringe y la faringe, aunque más corto que en aquellos. La limitación al rugido parece estar condicionada por unas cuerdas vocales más pequeñas y por la ausencia de un tejido fibroso y elástico desarrollado en las mismas, que es el que permite la vibración en bajas frecuencias de los rugidos.

HÁBITAT Y DISTRIBUCIÓN
El leopardo de las nieves generalmente habita en alturas entre los dos mil y los cuatro mil metros, aunque en el Himalaya ha sido encontrado hasta en seis mil metros.
Estos animales muy pocas veces llegan a encontrarse con un ser humano, y en tales casos se oculta ayudado de su excelente camuflaje. Esto hace difícil a los naturalistas encontrarlos y estudiarlos, provocando así una escasa información sobre el animal.
El mayor número de ejemplares, entre 2.000 y 2.500, suele encontrarse distribuido en los más de un millón de kilómetros cuadrados de China. En Mongolia pueden existir entre 500 y1.000 ejemplares en 101.000 km2. Y en Nepal entre 300 y 500 ejemplares esparcidos en 30.000 km2.
La India, Pakistán, Kirguistán, Afganistán, Bután, Kazajistán, Tayikistán y Uzbekistán suelen tener en sus territorios cantidades inferiores.

SISTEMÁTICA
Inicialmente fue clasificado dentro del género Felis, y durante bastante tiempo se utilizó esta nomenclatura (Felis uncia). Posteriormente lo situaron en su propio género, como Uncia uncia.
Sin embargo, los análisis genéticos han motivado la inclusión del leopardo de las nieves en el género Panthera, al poner de manifiesto su estrecha relación con las otras cuatro especies del mismo (Panthera leo, Panthera tigris, Panthera Pardus y Panthera onca), fijándose la nueva combinación Panthera uncia. Las comparaciones del ADN mitocondrial sugieren además una relación de parentesco más próxima con el león que con el resto de especies del género.

EL LEOPARDO DE LAS NIEVES EN LA CULTURA POPULAR
Lord Asriel, personaje de la trilogía La materia oscura de Philip Pullman, tiene como daimonion -representación de su alma- a un irbis.
El villano principal de la película Kung Fu Panda es Tai Lung, que resulta ser un leopardo de las nieves.
Este animal (nombre oficial de Conquistador de los Picos Más Altos) de la URSS, fue un premio soviético de montañismo que se concedía a los montañeros que ascendían a las cimas más elevadas de la Unión Soviética.
Este magnífico y bello animal, el leopardo de las nieves, que está catalogado en peligro de extinción, es, sin lugar a dudas, el rey de las grandes cumbres del Asia Central.




LA CUEVONA




Llamada también la Cuevona de Cuevas, es una formación kárstica situada en la parroquia de Junco en el concejo de Ribadesella (Asturias).
Se trata de un túnel natural o gruta de más de 300 metros de longitud. Se encuentra a unos siete kilómetros de Ribadesella por la carretera que lleva al interior hasta el cruce de Junco, siguiendo un recorrido de gran belleza paisajística. La carretera llega a un pequeño valle donde está la montaña que atraviesa La Cuevona.
El paso natural fue habilitado y aprovechado en el pasado por los vecinos y este camino se modernizó mas tarde con asfalto, construyendo una verdadera carretera por la que pueden circular vehículos y peatones. El arroyo que en épocas remotas dio origen a la cueva discurre paralelo por un lateral. Al otro lado de la entrada se encuentra la aldea llamada Cuevas del Agua, que pertenece a la parroquia de Junco.

CARACTERÍSTICAS DE LA CUEVA
La cueva está perfectamente iluminada para favorecer el paso de los transeúntes como para resaltar las formaciones geológicas.
Conserva su estructura original; de formación calcárea, contiene bóvedas, recovecos, estalactitas, estalagmitas, columnas y coladas, adoptando muchas veces formas fantásticas que han dado lugar a denominaciones especiales, tales como “la lengua del diablo” o “las barbas de Santiago”.
La flora está representada por los especímenes propios de una cueva, como son líquenes, algas, musgos, helechos y hongos, que se detectan especialmente en las dos entradas. Respecto a la fauna y a pesar de la presencia humana, hay todavía ejemplares de salamandra ciega, ranas y murciélagos, aunque éstos últimos son bastante escasos y ya no forman las grandes colonias que hubo en otro tiempo debido precisamente a la presencia humana. Los murciélagos huyeron a otras cuencas, en especial a la Cueva Rosa donde han llegado a formar una importante población.
La Cuevona es una de las pocas cavidades que se pueden atravesar por carretera y la misma da acceso al pueblo de Cuevas del Agua, del que recibe su nombre, y supone una de las pocas muestras de cuevas por las que se puede transitar tanto en vehículo como caminando.
Durante 300 metros serpenteantes se pueden apreciar las magníficas formaciones calcáreas, así como la vida ligada a a oscuridad, y al arroyo adyacente.
Sin lugar a ningún género de dudas, La Cuevona merece una detenida visita por su espectacular belleza.